Doctor Valle Folgueral

La espondilolistesis

La espondilolistesis es una alteración estructural de la columna vertebral que se produce cuando una vértebra se desliza hacia delante respecto a la vértebra inferior. Este desplazamiento puede alterar la estabilidad del segmento vertebral y, en determinados casos, provocar compresión de las raíces nerviosas o del canal vertebral.

Cómo puede afectar a la vida diaria

Uno de los síntomas más habituales es el dolor lumbar persistente, que puede intensificarse con la actividad y mejorar con el reposo relativo. A medida que el deslizamiento progresa, pueden aparecer limitaciones funcionales que afectan a actividades tan cotidianas como caminar, permanecer de pie durante tiempo prolongado o realizar esfuerzos físicos.

Cuando existe compromiso nervioso, los síntomas pueden extenderse a las extremidades inferiores en forma de dolor irradiado, sensación de hormigueo, adormecimiento o debilidad muscular. En algunos casos, el paciente puede experimentar una sensación de inestabilidad o dificultad progresiva para mantener la actividad habitual.

La importancia de no normalizar el dolor persistente

Es frecuente que muchas personas convivan durante años con dolor lumbar, considerándolo una consecuencia inevitable del paso del tiempo o del esfuerzo físico acumulado. Sin embargo, cuando el dolor se mantiene, aumenta en intensidad o comienza a limitar la autonomía, no debe interpretarse como algo “normal”.

El dolor persistente es un mecanismo de alerta del organismo. En el contexto de una espondilolistesis, puede indicar inestabilidad vertebral progresiva o afectación neurológica, situaciones que requieren estudio clínico y radiológico adecuado.

Un diagnóstico temprano permite determinar el grado de deslizamiento, valorar la estabilidad del segmento afectado y analizar si existe compresión nerviosa.

Diagnóstico y opciones de tratamiento

El diagnóstico se basa en la historia clínica, la exploración física y las pruebas de imagen, especialmente radiografías dinámicas y resonancia magnética, que permiten evaluar tanto el grado de desplazamiento como la posible afectación de estructuras nerviosas.

El tratamiento dependerá de la gravedad de los síntomas, el grado de inestabilidad y la repercusión funcional. En fases iniciales o casos leves, puede optarse por un manejo conservador que incluya control del dolor, fisioterapia y seguimiento clínico. Cuando existe dolor incapacitante persistente, progresión del deslizamiento o déficit neurológico, puede valorarse la opción quirúrgica para estabilizar el segmento afectado y aliviar la compresión.

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